EN BUSCA DE LA MEJOR CALIDAD DE VIDA DE LOS CIUDADANOS, LOS MEDIOS DEL GRUPO ORIENTAN A LA COMUNIDAD HACIA LA PRÁCTICA DE LOS DEBERES Y DERECHOS Y LA CONSECUENTE OBSERVANCIA DE LOS VALORES CÍVICOS. IMPULSAN TAMBIÉN LA ESTABILIDAD DEL NÚCLEO FAMILIAR Y LA PRESERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE. APLICAN EDITORIALMENTE LA POLÍTICA INFORMATIVA DEL BUEN GOBIERNO. *
i. La calidad de vida es un criterio subjetivo en su definición, pero muy concreto en su percepción: dentro de sus naturales aspiraciones humanas toda persona desea un mejor nivel de vida. Por ello los medios del Grupo colaboran editorialmente para que dichas aspiraciones sean alcanzadas tanto en los aspectos materiales como espirituales.
ii. Los medios del Grupo orientan a los ciudadanos a que exijan sus derechos con la misma firmeza con que deben cumplir sus deberes para con los demás. En consecuencia, el grupo critica editorialmente el incumplimiento de los deberes por parte de los ciudadanos, y lo hace con mayor énfasis si se trata de autoridades.
iii. El Grupo orienta a la comunidad hacia el cultivo de los valores cívicos, especialmente los que propugnan la libertad, la verdad, la honradez, la igualdad, el respeto por las buenas costumbres y el servicio a los demás.
iv. Dentro de esta preocupación por mejorar la calidad de vida, el Grupo defiende a la familia, esencia de la sociedad.
v. Con respecto a la preservación del medio ambiente, el Grupo parte del principio de que la naturaleza está para ser usada, pero no abusada. Dentro de ese marco, denuncia los abusos contra el medio ambiente, pero también los eventuales excesos de los grupos ambientalistas.
vi. Entiende y aplica la política del buen gobierno como la orientación que los medios deben dar a las autoridades de todo tipo y de cuyas decisiones y acciones depende la calidad de vida de los ciudadanos. Ello no significa de manera alguna tener que apoyar editorialmente a los gobiernos de turno. Sí implica criticar a las autoridades cuando actúen incorrectamente y denunciarlas cuando cometan actos ilícitos o inmorales.
* Ver Principio Rector 3, El entretenimiento, la cultura y el espíritu.