Agenda de Gobierno

Gobierno y Estado

Municipalidades


Propuesta:

Hacer de los gobiernos locales el primer frente para mejorar el nivel de vida.

Análisis:

En los últimos cinco años los concejos provinciales recuperaron atribuciones e ingresos, gracias a la derogatoria de leyes que afectaban sus presupuestos. Hoy se cuenta con una nueva Ley Orgánica de Municipalidades. Sin embargo, el concepto de gobierno local, no solo provincial sino también distrital, aún no es asimilado por la colectividad como tal e incluso por las autoridades edilicias. Solo es una instancia burocrática o utilitaria, encargada del cobro de tributos. Hoy debe convertirse en el primer frente de decisión para lograr el mejoramiento de vida de los vecinos.

La instalación de los gobiernos regionales estableció una serie de competencias dentro de las circunscripciones territoriales, que hace necesario revisar las autonomías y atribuciones del gobierno local, allí donde se superponen. Es inconcebible que más del 60% de los distritos afronten conflictos limítrofes y que solo el 41% cuente con catastro municipal.

Los gobiernos locales tienen que modernizarse. Solo así podrán asumir la prioritaria tarea de ofrecer a los vecinos el entorno adecuado que, con justicia, todos merecen.

Acciones / Ud. decide

Modernizar la infraestructura municipal y capacitar al personal edilicio para brindar un mejor servicio al vecino.
Entregar a los concejos municipales, progresivamente y con base en sus potencialidades, la administración del control del tránsito y la seguridad ciudadana vecinal. Para ello se deberá unificar el serenazgo con el resguardo policial para así evitar la duplicidad de funciones y de gasto.
Capacitar a las municipalidades en la formulación de proyectos para que se conviertan en gestoras y promotoras de iniciativas de desarrollo comunal, distrital o provincial.
Fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas. Incorporar las municipalidades al Sistema Integrado de Administración Financiera (SIAF).
Establecer la valla para elegir a un alcalde, por lo menos un tercio de los votos, como un mecanismo para reforzar su legitimidad y gobernabilidad y evitar su desestabilización interna, desde su propio cuerpo edilicio.
Revisar las leyes de revocatoria de manera de separar a los alcaldes corruptos. Se deberá cuidar, sin embargo, que la medida no sea usada con fines meramente políticos.
Reforzar los mecanismos de participación y fiscalización por parte de la colectividad.
Definir de manera permanente los límites geográficos de distritos y provincias. Un organismo ad hoc podría asumir el control de este complejo pero imprescindible proceso demarcatorio.
Incorporar progresivamente a los profesionales que egresen de la carrera de administración pública (creada por el Estado).

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